Para personalizar los ajustes rápidos de Android basta con deslizar dos veces desde el borde superior, tocar el icono del lápiz y arrastrar los botones para añadirlos, quitarlos o reordenarlos. Aquí tienes el proceso paso a paso, qué botones conviene colocar en primera fila y cómo cambia todo según la capa de personalización de tu móvil.
Cómo editar los ajustes rápidos paso a paso
El procedimiento es casi idéntico en todos los Android, con pequeñas diferencias de nombre y de iconos según el fabricante. Estos son los pasos:
- Despliega el panel completo. Desliza el dedo desde la parte superior de la pantalla y repite el gesto para abrir los ajustes rápidos al completo. También funciona bajar con dos dedos a la vez: así llegas al panel entero de una sola pasada.
- Entra en el modo edición. Toca el icono del lápiz. En algunas capas verás en su lugar tres puntos con la opción «Editar botones» o «Ordenar».
- Quita lo que no usas. Mantén pulsado un botón activo y arrástralo a la zona inferior de disponibles. En otros modelos aparece un icono rojo con un signo menos para eliminarlo directamente.
- Añade los que te faltan. Arrastra los botones desde la lista inferior hacia arriba, o toca el signo + verde si tu capa usa ese sistema.
- Ordénalos por prioridad. Mantén pulsado y coloca cada botón en su sitio. Los primeros son los que verás sin desplegar el panel entero, así que ahí van los que usas a diario.
- Sal del modo edición. Toca la flecha atrás o el aspa. Los cambios se guardan solos.
En las versiones recientes de Android los botones aparecen agrupados por categorías (conectividad, privacidad, utilidades, accesibilidad, apps del sistema), lo que ayuda mucho a localizar los que están escondidos al final de la lista.
Los seis botones que merece la pena añadir desde el primer día
El panel que viene de fábrica trae lo básico: wifi, datos, Bluetooth, linterna y poco más. Estos seis no suelen estar activados de serie y son los que más tiempo ahorran:
- Ubicación (categoría privacidad). Sorprende que no venga puesto, porque es uno de los interruptores más usados. Tenerlo a mano permite apagar el GPS cuando no lo necesitas, algo que ahorra batería y reduce el rastreo de apps en segundo plano.
- Punto de acceso (conectividad). Imprescindible si compartes datos con un portátil, una tablet o con alguien que se ha quedado sin cobertura. Sin este botón hay que entrar en Ajustes, buscar Redes y navegar dos o tres pantallas.
- Escáner de códigos QR (utilidades). Puedes escanear con la cámara o con Google Lens, pero el botón lo reduce a deslizar y tocar. Para cartas de restaurante y wifis de hotel es la vía más rápida.
- Mando de televisión (apps del sistema). Controla televisores con Google TV o Android TV, y también los dongles que convierten un televisor normal en uno inteligente. Evita abrir la app de Google Home cada vez que desaparece el mando físico.
- Buscar canción (apps del sistema). Es el acceso directo a la función de Google para identificar música, incluso tarareando. En los Pixel conviene añadir además el botón de Now Playing, que reconoce de forma automática lo que suena alrededor, algo que la búsqueda normal no hace.
- Ahorro de batería (utilidades). Se activa solo al bajar del 20 %, pero con el botón puedes encenderlo antes de un viaje largo o apagarlo cuando conectas el cargador.
Un consejo de organización: piensa en el panel como un centro de mandos, no como un cajón. Si dejas ahí veinte botones, ninguno está realmente a mano. Deja delante los cuatro u ocho que tocas cada día y manda el resto a la segunda pantalla.
Cómo cambiar el tamaño de los botones
Con Android 16, los Pixel permiten redimensionar los botones igual que si fueran widgets de la pantalla de inicio. Dentro del modo edición, mantén pulsado un botón y arrastra el controlador que aparece en su borde para pasarlo de formato píldora ancha a icono compacto, o al revés.
La ventaja es de espacio puro. Donde en Android 15 solo cabían cuatro accesos grandes en el primer vistazo, con los iconos reducidos caben hasta ocho. La estrategia razonable es dejar en formato pequeño los interruptores obvios (Bluetooth, linterna, avión) y reservar el tamaño grande para los que muestran información útil en la propia etiqueta, como el modo de concentración o un control del hogar.
Es una función que nació ligada a los Pixel, así que puede tardar en llegar al resto de fabricantes o no llegar nunca con la misma forma, como ya pasó con Material You.
Qué cambia en One UI, HyperOS y otras capas
Todas las capas de personalización permiten añadir, quitar y reordenar botones, pero cada una lo llama de una manera y añade opciones propias. En los Samsung, por ejemplo, el panel se edita desde los tres puntos y ofrece ajustes de cuadrícula y de disposición junto a las notificaciones; en la reseña de One UI 7 se ve cómo Samsung ha reorganizado esa zona respecto a versiones anteriores.
En Xiaomi y en OnePlus el gesto de arrastrar es el mismo, aunque la lista de botones disponibles cambia porque cada fabricante añade los suyos (grabación de llamadas, modo ultra ahorro, segundo espacio). Merece la pena revisar la lista completa en modo edición: casi siempre hay tres o cuatro funciones interesantes que nadie descubre porque están al final.
Añadir botones de apps y atajos personalizados
Android permite que cualquier app registre su propio botón en los ajustes rápidos. Si tienes instalada una grabadora de voz, una app de notas o una de tareas, entra en el modo edición y mira si aparece: muchas lo ofrecen y casi nadie lo activa.
Cuando no existe el botón que quieres, hay aplicaciones que lo crean. Tile Shortcuts y Shortcut Maker generan accesos directos a una app concreta, a una web o a una carpeta, con nombre e icono personalizados, y luego solo hay que añadirlos desde el modo edición como uno más. Los automatizadores tipo MacroDroid o Tasker van un paso más allá: puedes crear un botón «modo trabajo» que active No molestar, abra tu app de notas y cambie el fondo de pantalla de una sola vez.
Si lo que buscas es rediseñar el aspecto del panel (colores, fondo propio, forma de los iconos), eso ya no lo cubre el sistema y hace falta una app de pago como One Shade, con prueba gratuita y unos 10 euros al año. Para cambiar la interfaz sin gastar, suele salir más a cuenta trabajar la pantalla de inicio con alguno de los mejores launchers para personalizar tu móvil.
Problemas habituales y cómo resolverlos
Hay tres situaciones que se repiten mucho:
- El botón de una app no aparece. Ábrela al menos una vez tras instalarla y comprueba que tiene los permisos concedidos; hasta entonces el sistema no registra el acceso.
- Se han descolocado tras una actualización. Es normal que el fabricante reordene el panel al cambiar de versión. Vuelve al modo edición y recoloca; en muchas capas existe la opción «Restablecer» para volver al orden de fábrica y empezar de cero.
- Un botón no funciona con el móvil bloqueado. Algunos accesos exigen desbloquear por seguridad. Es una restricción del sistema, no un fallo, y no se puede saltar desde el propio panel.
Revisar los ajustes rápidos después de cada actualización grande cuesta dos minutos y casi siempre aparece algún botón nuevo que antes no existía. La personalización de Android lleva años avanzando versión a versión, y este panel es de los apartados que más han cambiado.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos botones caben en los ajustes rápidos?
No hay un límite único: depende del modelo y del tamaño elegido. En la primera vista suelen verse entre cuatro y ocho, y el resto queda en pantallas adicionales a las que se accede deslizando hacia el lado.
¿Se pueden personalizar los ajustes rápidos sin instalar nada?
Sí. Añadir, quitar, reordenar y, en los modelos compatibles, redimensionar son funciones del propio sistema. Las apps de terceros solo hacen falta para crear atajos que no existen o para cambiar el diseño del panel.
¿Cómo vuelvo a dejar el panel como estaba?
Entra en el modo edición y busca la opción de restablecer o restaurar los valores predeterminados. Si tu capa no la incluye, tendrás que recolocar los botones a mano.
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