El iPhone 18 Pro Max gana en autonomía, en grabación de vídeo profesional y en resistencia al agua. El Galaxy S26 Ultra responde con un zoom más versátil, S Pen, una pantalla más nítida y brillante en las mediciones, menos peso y un precio que ya ha bajado. Ninguno arrasa: la elección depende de cómo uses el móvil.
Los dos tienen pantalla de 6,9 pulgadas y buscan al mismo comprador, pero no llegaron a la vez. Samsung presentó el Galaxy S26 Ultra en febrero de 2026 y lo puso a la venta en marzo. Apple anunció el iPhone 18 Pro Max en septiembre de 2026. Esos seis meses de diferencia se notan en el precio y en algún componente, así que vamos apartado por apartado.
Diferencias clave de un vistazo
Si solo tienes un minuto, estas son las diferencias que de verdad cambian el día a día:
- Procesador: Apple A20 Pro (2 nm) frente a Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy (3 nm).
- Memoria RAM: 12 GB en todas las versiones del iPhone. El Galaxy lleva 12 GB y sube a 16 GB en el modelo de 1 TB.
- Almacenamiento: el iPhone va de 256 GB a 2 TB y el Galaxy de 256 GB a 1 TB. Ninguno admite tarjeta microSD.
- Pantalla: 2868 x 1320 píxeles en el iPhone, 3120 x 1440 en el Galaxy.
- Cámara principal: 48 MP con apertura variable frente a 200 MP.
- Teleobjetivos: uno de 48 MP y 4 aumentos en el iPhone, dos en el Galaxy (3x de 10 MP y 5x de 50 MP).
- Batería: 5.391 mAh en el iPhone con bandeja nano-SIM (5.567 mAh en la versión solo eSIM) frente a 5.000 mAh.
- Peso: 249 g frente a 214 g.
- Desbloqueo: Face ID frente a lector de huellas ultrasónico bajo la pantalla.
- Extras: escáner LiDAR y funciones por satélite en el iPhone. S Pen, Privacy Display y Samsung DeX en el Galaxy.
Diseño, peso y resistencia
En alto y ancho son casi gemelos: 163,4 x 78 mm el iPhone y 163,6 x 78,1 mm el Galaxy. La diferencia está en el grosor y, sobre todo, en el peso. El iPhone mide 8,8 mm y pesa 249 gramos. El Galaxy se queda en 7,9 mm y 214 gramos. Son 35 gramos que se notan en el bolsillo y en sesiones largas con el móvil en la mano, y más aún cuando le pones funda.
Los dos usan marco de aluminio. El iPhone protege el frontal con Ceramic Shield 2 y el Galaxy combina Gorilla Armor 2 delante con Gorilla Glass Victus 2 detrás.
En resistencia, cada uno gana en un terreno. Ambos tienen certificación IP68, pero Apple la declara para inmersión hasta 6 metros durante 30 minutos y Samsung hasta 1,5 metros. Frente a los golpes, la etiqueta europea le da al Galaxy la clase A en caídas (270 caídas superadas) y al iPhone la clase B (180). Resumido: el iPhone aguanta mejor el agua y el Galaxy, las caídas.
Pantalla: más resolución y más brillo medido en el Galaxy
Los dos montan un panel OLED LTPO de 6,9 pulgadas a 120 Hz, así que la fluidez es equivalente. Las diferencias aparecen en nitidez y brillo.
El Galaxy tiene más resolución: unos 500 píxeles por pulgada frente a los 460 del iPhone. En la ficha, Apple declara un pico de 3.000 nits y Samsung de 2.600, lo que parece dar ventaja al iPhone. Sin embargo, en las mediciones de GSMArena el Galaxy alcanzó 1.480 nits y el iPhone 969. Si usas mucho el móvil a pleno sol, la medición independiente es mejor referencia que el pico del fabricante.
Samsung añade dos detalles propios: un tratamiento antirreflejos y la función Privacy Display, pensada para que quien está a tu lado no vea lo que tienes en pantalla. En formatos HDR, el iPhone es compatible con Dolby Vision y HDR10, y el Galaxy con HDR10+.
Rendimiento: empate técnico con matices
Aquí no hay un ganador claro, y los números lo confirman. El A20 Pro se fabrica en 2 nm y, según Apple, mejora hasta un 20 % la CPU y un 40 % el rendimiento gráfico respecto a la generación anterior. El Galaxy usa una versión adaptada del Snapdragon 8 Elite Gen 5 en 3 nm. Samsung habla de un 39 % más de potencia en la NPU (la unidad dedicada a IA) y un 24 % más en gráficos frente al Galaxy S25 Ultra, además de una cámara de vapor rediseñada para sostener el rendimiento en sesiones largas.
En las pruebas de GSMArena el resultado depende del benchmark:
- AnTuTu 11: 3.463.072 puntos el iPhone y 3.892.165 el Galaxy.
- Geekbench 6: 12.794 el iPhone y 11.566 el Galaxy.
- 3DMark Wild Life Extreme: 7.931 el iPhone y 7.744 el Galaxy.
Para jugar, editar vídeo o tener decenas de apps abiertas, los dos van sobrados. Lo que puede decantar la balanza es la memoria: si buscas 16 GB de RAM, solo los tiene el Galaxy de 1 TB.
Cámaras: control frente a versatilidad
Cámara principal
El iPhone estrena una apertura variable mecánica en su sensor de 48 MP, que va de f/1.5 a f/4.0. Esto permite decidir cuánta luz entra y cuánto fondo queda desenfocado, algo que hasta ahora era terreno de las cámaras dedicadas. El Galaxy apuesta por la resolución: 200 MP con apertura f/1.4, que dan mucho margen para recortar una foto sin perder detalle. Los dos sensores tienen un tamaño muy parecido (1/1.28″ y 1/1.3″).
Zoom y gran angular
Es la diferencia más visible. El iPhone tiene un único periscopio de 48 MP con 4 aumentos ópticos (equivalente a 100 mm). El Galaxy lleva dos teleobjetivos: uno de 10 MP a 3x y un periscopio de 50 MP a 5x, más el Space Zoom digital hasta 100x. Si fotografías conciertos, deporte o animales a distancia, el Galaxy te da más encuadres limpios.
En gran angular están igualados: 48 MP en el iPhone y 50 MP en el Galaxy, ambos con 120 grados. El iPhone suma un escáner LiDAR que ayuda a medir profundidad en retratos y con poca luz.
Vídeo y cámara frontal
Aquí el iPhone saca ventaja para quien graba en serio: 4K hasta 120 fps con Dolby Vision, ProRes, ProRes RAW, Apple Log 2 y vídeo espacial. El Galaxy responde con grabación en 8K a 30 fps y 4K a 120 fps con HDR10+, pero sin formatos profesionales equivalentes.
La cámara de selfies también favorece al iPhone: 18 MP gran angular con formato adaptable, compatible con ProRes RAW y Apple Log 2. El Galaxy lleva 12 MP. Ambas graban en 4K a 60 fps.
Batería y carga
El iPhone tiene más capacidad y se nota. Apple declara hasta 45 horas de reproducción de vídeo, frente a las 31 que anuncia Samsung. En la prueba de uso activo de GSMArena, el iPhone llegó a 19 horas y 20 minutos y el Galaxy a 16 horas y 23 minutos. Casi tres horas de diferencia en un uso comparable.
En carga, los dos son rápidos:
- iPhone 18 Pro Max: 50 % en 15 minutos por cable, carga inalámbrica MagSafe/Qi2 de 25 W (50 % en 30 minutos) y carga inversa por cable de 4,5 W.
- Galaxy S26 Ultra: 60 W por cable con un 75 % en 30 minutos, carga inalámbrica Qi2.2 de 25 W y carga inversa inalámbrica de 4,5 W.
La carga inversa inalámbrica del Galaxy resulta práctica para recargar unos auriculares o un reloj apoyándolos en la trasera. En el iPhone necesitas un cable.
Lo que dice la etiqueta energética europea
Todo móvil que se vende en la Unión Europea lleva una etiqueta con datos medidos con el mismo método, y es una forma honesta de comparar sin depender del marketing. Esto es lo que dicen las de estos dos modelos:
- Clase energética: A en ambos.
- Autonomía por ciclo de carga: 62 horas el iPhone y 55 horas el Galaxy.
- Durabilidad de la batería: 1.000 ciclos el iPhone y 1.200 el Galaxy. Es el número de cargas completas que la batería soporta conservando al menos el 80 % de su capacidad.
- Resistencia a caídas: clase A el Galaxy y clase B el iPhone.
- Reparabilidad: clase C en ambos.
La lectura es interesante: el iPhone dura más con cada carga, pero la batería del Galaxy está certificada para más ciclos. Si piensas quedarte el móvil cuatro o cinco años, ese dato pesa tanto como la autonomía diaria.
Software, actualizaciones e inteligencia artificial
El iPhone 18 Pro Max funciona con iOS 27. El Galaxy salió con Android 16 y One UI, y Samsung le promete hasta siete grandes actualizaciones de Android, así que tiene soporte de sobra para toda su vida útil.
En IA, las filosofías son opuestas. Samsung integra varios asistentes, Gemini, Perplexity y Bixby, conectados con apps como Notas, Galería, Calendario y Recordatorios. Apple centra todo en Apple Intelligence, que procesa en el propio dispositivo y recurre a Private Cloud Compute cuando la tarea necesita más potencia.
Luego está el ecosistema. El iPhone brilla si ya tienes Mac, Apple Watch o AirPods, e incluye funciones de emergencia, mensajes y Buscar por satélite, cuya disponibilidad depende del país. El Galaxy compensa con el S Pen integrado para tomar notas o firmar documentos, y con Samsung DeX, que convierte el móvil en un escritorio al conectarlo a un monitor, también de forma inalámbrica.
Precio y almacenamiento
El calendario de lanzamiento juega a favor de Samsung. En los listados europeos que recoge GSMArena, el iPhone 18 Pro Max de 256 GB figura a 1.599 euros, mientras que el Galaxy S26 Ultra de 256 GB, con meses de mercado a sus espaldas, aparece por 929 euros. Los precios se mueven, así que conviene revisarlos antes de comprar, pero la diferencia es lo bastante grande como para condicionar la decisión.
En capacidades, el iPhone ofrece 256 GB, 512 GB, 1 TB y 2 TB, todas con 12 GB de RAM. La versión de 2 TB tiene sentido para quien graba mucho en ProRes, porque esos archivos ocupan muchísimo. El Galaxy se ofrece en 256 GB, 512 GB y 1 TB, y solo este último sube a 16 GB de RAM.
¿Cuál comprar? Veredicto por perfil
No hay un móvil mejor en todo, pero sí uno mejor para cada tipo de usuario.
Elige el iPhone 18 Pro Max si…
- La autonomía es tu prioridad número uno.
- Grabas vídeo con intención profesional o para redes y quieres ProRes RAW y Apple Log 2, también en la cámara frontal.
- Ya usas Mac, Apple Watch o AirPods.
- Quieres la máxima protección frente al agua.
Elige el Galaxy S26 Ultra si…
- Haces muchas fotos a distancia y valoras tener 3x, 5x y zoom digital hasta 100x.
- Te interesa el S Pen o trabajar con DeX en un monitor.
- Prefieres una pantalla más nítida y más brillante en exteriores.
- Quieres un móvil más ligero y con mejor nota en caídas.
- El precio pesa en tu decisión.
Si vienes de Android y no tienes nada de Apple, el Galaxy es la opción más lógica y más barata. Si vienes de iPhone, el salto al 18 Pro Max tiene sentido sobre todo por la batería y la cámara con apertura variable.
Preguntas frecuentes
¿Cuál tiene mejor batería, el iPhone 18 Pro Max o el S26 Ultra?
El iPhone. Tiene más capacidad, supera al Galaxy en la prueba de uso activo de GSMArena y también en la autonomía por ciclo de la etiqueta europea. El Galaxy, a cambio, tiene su batería certificada para más ciclos de carga.
¿Cuál es más potente?
Están prácticamente empatados. El iPhone gana en Geekbench 6 y 3DMark, y el Galaxy en AnTuTu. En uso real, ninguno se queda corto.
¿Cuál hace mejores fotos con zoom?
El Galaxy S26 Ultra, porque combina dos teleobjetivos (3x y 5x) y llega a 100x digital. El iPhone tiene un único teleobjetivo de 4x.
¿El iPhone 18 Pro Max tiene lector de huellas?
No. Se desbloquea con Face ID. El Galaxy S26 Ultra usa un lector ultrasónico bajo la pantalla.
¿Cuál pesa menos?
El Galaxy S26 Ultra, con 214 gramos frente a los 249 del iPhone 18 Pro Max. También es más fino: 7,9 mm frente a 8,8 mm.
:)
